El viaje de las enseñanzas del
Buda Shakyamuni

El despertar bajo el
Árbol Bodhi

Se cuenta que, después de haber pasado años llevando a cabo prácticas ascéticas que casi lo conducen a la muerte, Sidharta Gautama hacia el siglo V a.C., decide sentarse a meditar bajo el árbol Bodhi en Bodh Gaya, al norte la India, y no levantarse hasta haber encontrado, en su propia experiencia, cómo liberarse de la esclavitud de los oscurecimientos de su propia mente.

Después de siete semanas, alcanzó tal realización, por lo que se le conoció en adelante como el “Buda”, “el despierto”, pues despertó del mundo de las ilusiones dualistas a la realidad de las cosas tal cual son.

Bodh Gaya
La Esencia

"En otras palabras, el Buda encontró algo realmente revolucionario: que el origen de todo el sufrimiento que parece venir de afuera y de toda la felicidad que podemos experimentar están en nuestra propia mente."

Buda Shakyamuni
Dharma

Transmitir la realización

Desde los 35 años hasta su muerte, Buda se dedicó a transmitir su realización, lo que se conoce como las cuatro nobles verdades: la realidad del sufrimiento, sus causas, la certeza de que es posible liberarse de este y el camino y la técnica para lograrlo.

Estas profundas enseñanzas, accesibles a todas las personas sin importar el sexo, el origen, la edad o el estatus, comenzaron a expandirse por todo el continente asiático a través de medios muy diversos, llegando a Sri Lanka gracias el Emperador Ashoka, donde se desarrolló el budismo hinayana.

Posteriormente, hacia el siglo I a.C. llega hasta China, gracias a las caravanas comerciales de la seda, y de allí a Corea y Japón hacia los siglos IV y VI d.C. donde se desarrolló el budismo mahayana.

El florecimiento en el
Tíbet

En el siglo VII ocurrió uno de los viajes más significativos de las enseñanzas del Buda, y fue su llegada a Tíbet, donde floreció y se desarrolló un nivel de práctica de una riqueza y profundidad excepcional conocido como budismo vajrayana.

Esta llegada se debió al Rey Songtsen Gampo, quien se casó con una princesa de Nepal y una princesa china, ambas devotas budistas. Un siglo después, el Rey Trisong Detsen quiso fortalecer el budismo e invitó al maestro tántrico Phadmasambava, Gurú Rimpoché, quien fundó el primer monasterio budista en Tíbet, Samye, y tras presagiar el peligro de la desaparición del budismo, dejó ocultas miles de enseñanzas sagradas para que fueran encontradas por los practicantes del futuro.

Tíbet

Cuatro grandes
escuelas

El aislamiento geográfico y cultural de Tíbet hasta su invasión por China en 1950, permitió que el budismo vajrayana se desarrollara de una manera excepcional, propiciando la construcción de cientos de monasterios para la formación de monjes y monjas y la traducción de los textos de los más grandes filósofos budistas indios.

En todo este período se desarrollaron cuatro grandes escuelas budistas: Gelugpa, Kagyu, Nyigma y Sakya.

Monasterio
KTC Caracas

La llegada a Occidente

A raíz de la invasión China y el exilio de los maestros y practicantes budistas, el budismo finalmente llega a occidente, estableciéndose en muchos países de Europa y en Estados Unidos.

Uno de los grandes maestros budistas del siglo XX, Khempo Karthar Rimpoché, quien fue abad del monasterio KTD en Woodstock, Nueva York, fue invitado en varias ocasiones por María Mercedes Márquez a impartir enseñanzas en Caracas.

Fue así como en 1981 se fundó el centro budista KTC de Caracas, donde se han impartido desde entonces, de manera ininterrumpida, las genuinas enseñanzas que el Buda Shakyamuni enseñó a sus discípulos hace más de 2.500 años.