Las emociones negativas y
los condicionamientos

El impacto de nuestra
reacción diaria

La forma como abordamos las situaciones del día a día, situaciones sencillas como no encontrar las llaves de la casa, o situaciones más difíciles como perder el trabajo, recibir un diagnóstico de cáncer o la pérdida de un ser querido, nos llevan a reaccionar con rabia, resentimiento, miedo y ansiedad, a culpar a otros o al mundo por lo que nos está pasando.

Estas reacciones emocionales no solo nos generan mucho malestar, sino que ocasionamos mucho sufrimiento a los que nos rodean. Además, si no atajamos estas reacciones emocionales a tiempo, pueden conducir a estados más severos como depresión y pánico.

El mecanismo del
"enganche"

¿Qué son las emociones y por qué quedamos atrapados en ellas? El budismo explica que las emociones no son más que una mezcla de energía y pensamientos

La energía la sentimos en el cuerpo en forma de sensaciones; la ira y el resentimiento se experimentan como un vacío en el estómago, tensión en los músculos de la mandíbula y los hombros y aceleración de los latidos del corazón. Por otro lado, están los pensamientos que buscan a quien culpar, una justificación del estallido y una explicación de lo que está pasando.

Todo esto ocurre muy rápidamente, sin que nos demos cuenta, y en cuestión de segundos la mente se “engancha” en una cadena infinita de pensamientos que nada tienen que ver con la situación que los desencadenó.

La Mente

"¿Qué son las emociones y por qué quedamos atrapados en ellas? El budismo explica que las emociones no son más que una mezcla de energía y pensamientos."

Enseñanzas Budistas

El hábito de la
reactividad

Esta forma de reaccionar ante las situaciones tiene dos efectos negativos. Por un lado, nos resta la capacidad de movilizarnos en función de hallar una solución a la situación, pues nos lleva a la agitación, la dispersión e inflexibilidad.

En segundo lugar, cada vez que reaccionamos en lugar de actuar, profundizamos el hábito; vamos creando el condicionamiento de estallar en ira, de paralizarnos de miedo, de generar la cadena infinita de pensamientos de culpabilizar al otro o de hundirnos en la ansiedad.

Transformar la
energía negativa

¿Es posible salir de este ciclo? El budismo tiene métodos eficaces dirigidos a la causa: una mente agitada y dispersa. Con la atención enfocada, es posible observar los procesos mentales durante el surgimiento de la emoción y aprovechar las pausas entre pensamientos para detener la cadena.

Una mente atenta se familiariza con las sensaciones de la energía de la emoción y utiliza la respiración para conducir estas energías hacia los canales sutiles del cuerpo. Este abordaje reconduce su energía para el cultivo de cualidades positivas como el amor, la gentileza y la compasión.